jueves, 5 de febrero de 2015

Odio la nieve.

Sé que os cuesta comprender como soy, mis cambios de humor, ese modo de engancharse a una persona y no querer dejarla ir cuando consigue que evada mi mente de mi realidad de la forma  mas relajante y absoluta,  cuando lo agarro con fuerza y le imploro que no se vaya, que no se aleje, que no me quite esa paz, aunque sea una hora al día.
Arrastro los pasos día a día, cuando mejor creo estar tiene que pasar algo,  aunque esté panorama debería de ser algo de costumbre en mi vida, no debería deprimirme así, pero lo hace, me hunde,   algo he debido hacer mal en mi vida, por que el karma me tiene un agujero muy negro preparado cada vez que trato de levantarme del suelo, empujándome con fuerza en el,  ahogándome dentro...
¿Cómo puede vivir una persona, como puede tener un poco de cariño por si misma, cuando desde pequeña las cosas mas  bonitas que oida de sus padres eran: puta, zorra, te mataré,  y a tus hijas también,  y golpes....
y cuando crecí un poco y se separaron  escuchaba  por parte del siguiente
puta, zorra,   golpes, golpes y mas golpes, y entonces volvía a recibir yo.
Llegué a la adolescencía y nunca había nadie en casa y cuando lo había la casa apestaba a alcohol.
Entonces me encerraba en mi cuarto, me ponía los cascos mientras esperaba que irrumpieran en el, a gritos, me cogieran del brazo escuchando como una vez más me recordaban que jamás tendré en la vida nada, por que soy, inútil, tonta, zorra, hija de puta , puta,  que estaré sola de por vida, por que nadie jamás me querrá por como soy, y otra vez,  gritos y golpes....
Cada vez que llego a casa y saco las llaves  .... me quedo un momento parada en la puerta, esperando, casi diría que rezando por que todo vaya bien hoy.
Cuando huelo alcohol, y veo las luces apagadas, cuando el gato se refugia en mi piernas, cuando  la voces son el único sonido en manzanas, sé que estoy en casa, en mi realidad.
No recuerdo un mundo sin golpes
No recuerdo un mundo sin insultos
No recuerdo un mundo sin degradaciones
No recuerdo un mundo sin alcohol
No recuerdo un mundo sin hospitales
No recuerdo un mundo sin policias
No recuerdo un mundo en el que haya comidas familiares
No recuerdo un mundo con unas navidades tranquilas en las que no cene sola
No recuerdo un mundo en el que alguien aquí recuerde el 5 de agosto
No recuerdo un mundo en el que el dinero no sea el único motivo para que me sonrían cuando trabajo
No recuerdo un mundo en el que me pregunten como me ha ido hoy
No recuerdo un mundo en el que alguien me abrace sin un motivo detrás
No recuerdo demasiadas cosas de mi infancia

Sin embargo recuerdo esos días en los que a pesar del alcohol y de los gritos, mi abuela me llevaba a pasear, tratando de que fuera inconsciente de  lo que estaba ocurriendo en ese momento.
Solo te echo de menos a ti en todo ese basto mundo que llevo  viviendo toda mi vida, abuela. Si hubieras seguido a mi lado, tantas cosas habrían sido diferentes....
Probablemente mi mundo no se desmoronaría cada paso que doy sola,   probablemente las cosas habrían sido distintas para mi.
En parte también me alegro de que no tengas que soportar esta vida, ni tu ni mi hermana.
Pero hay noches,  como ayer, en las que miro el techo de mi cuarto mientras se me escapan las lágrimas y me siento tan sola, tan vacía, tan rota, tan poca cosa para el mundo que desearía solo unos minutos donde estás tu y no aquí.
La carga cada día se me hace más pesada, siento como se me insensibiliza el corazón, como  estallo un dia de cada 10 y el resto retengo todo....
Cómo trato peor a las personas, confío menos en el ser humano ,  noto como  ando sobre una espesa capa de nieve en polvo que a cada paso que doy me hunde un poquito mas en ella, y se va a haciendo mas compacta mientras la piso e ignorada que ya me llega por las rodillas.... hasta que un día tengo que parar y  llorar, y patalear como si tuvieras de nuevo 5 años, gritándome a mi misma ¿que he hecho mal? Si solo tenía 5 años cuando comenzó toda esta locura, que le hice al mundo para que todo me fuera así y por que coño no me permite irme de aquí por que no se soluciona nada de una vez por todas y definitivamente.
Siempre deseé poder salir con mi madre como amigas, de compras, a tomar algo, volver a casa a ver una película  y tener esa vida que veo en tantas amigas mías
De pequeña era uno de esos pequeños sueños absurdos que tenía.
De adulta, ahora solo deseo que haga sol. Mucho sol. Un sol abrasador que derrita toda la nieve que me bloquea el paso.
Hubo un tiempo en el que sentí que brillaba un poco,  parecía que podía caminar mejor...
Entonces volvió a nevar.
>>Odio la nieve.<<

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