viernes, 9 de enero de 2015

Erase una vez

Erase una vez una chica con los ojos muy abierto,  se había pasado la vida sentada en un punto observándolo todo,sin atreverse a dar muchos pasos lejos de ese punto.
Erase una vez una chica que un día cogió mucho mucho mucho aire,  y se levanto del suelo  para conocer mundo.
Erase una vez una chica  que dio la  mano a muchas personas, dedico sonrisas a todo el que la hablaba, los abrazos eran algo nuevo, era algo que le habían negado muchas veces, que extraño era todo aquello, parecía que su  corazón lo pedía a gritos.
Erase una vez una chica que se enamoró, por primera vez y de la forma mas inocente que podía imaginarse, y quiso y dió.
Erase una vez una chica que apretó una mano,  entrelazó sus dedo con ella y decidió no abandonarla  pasará lo que pasara.
Erase una vez una chica  llorando  en una esquina, sola, abandonada, abrazando el aire.
Erase una vez una chica   que agachaba la cabeza.
Erase una vez una chica con ojeras.
Erase una vez una chica con su propia marca.
Erase una vez una segunda mano, un segundo amor.
Erase una vez una chica que fue a dar un beso , con miedo.
Erase una chica en el suelo de nuevo, acurrucada, llorando.
Erase una vez una chica encerrada.
Erase una vez una chica, con una llave que  ya no le confiaba a nadie.
Erase una vez una chica que ya no daba abrazos, ni sonrisas, que no miraba a los ojos cuando hablaba, que se daba la vuelta rápidamente,  erase una vez la histora de como la crueldad del mundo enturbia la mirada de la persona mas ilusionada, de como un dia puede ser un año, de como los corazones olvidan, las palabras se pierden, los silencios se valoran, cuando antes  suplicabas un te quiero y  gritabas por que no lo tenías, ahora agarras esos silencios profundos con el mas intenso de los anhelos, implorando que no acaben nunca  que por favor, no abras la boca para que jamás puedan decirte adiós.
Erase una vez un chica, ya adulta, sus ojos ya no brillaban, su sonrisa estaba escondida en mil preocupaciones, temores que la empujaban es todas las direcciones, manos que no quería sostener, palabras que no podía volver a escuchar, recuerdo alojados en su memoria que no querían desaparecer.
Miedos.

Erase una vez la historia de como, y sin saber por que era incapaz de olvidar, una persona entre un millón sentía, una que no puede dejar atrás las cosas, que siente eternamente,  las palabras son como quemaduras es su piel, cada te quiero que le han dicho lo lleva marcado en ella,  aunque esa persona ya no esté, incapaz de crecer.

Erase una vez una chica que solo tenía dos manos pero todavía sostenia muchas mas con ellas. incapaz de abandonarlas.

Cuanto pesa la vida, las palabras, las personas, los momentos, los recuerdos, los besos, los aromas, los dias que pasan, los abandonos, las sonrisas, las miradas, las promesas, las traiciones,  los reencuentros.

¿Cómo no te vas a sentir pequeña si no puedes ponerte recta?
¿Cuánto más piensas cargar con todo eso?
Erase una vez la historia de como el mundo puede romper la inocencia de las personas, de como la gente olvida a quien quiso y quiere rápidamente a otro alguien, de como el tiempo borra el dolor, de como pasan páginas,   de lo sencillo de relacionarse y desgraciadamente lo sencillo que es abandonar también a esas personas que un dia dijiste amar.

Hoy por hoy, siento vacios a raudales dentro de mi. Carencias.
Miedo.
Me he vuelto fría, poco cariñosa, y además agresiva.
Yo era solo una chica de 15 años que quería comerse el mundo, cuando lo cogiera con sus manos, ahora llenas de aire y con las ilusiones rotas y ella cansada.

Probablemente te comas un día el mundo, quizás hoy no sea ese día, probablemente llorarás mucho más hasta lograrlo, pero  está ahí, si lo veías antes, volverás a verlo,  solo necesitas ver con claridad y dejar de llorar.


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