lunes, 12 de mayo de 2014

Voraz orgullo


Si hay algo en esta vida que me consume por dentro, algo que no puedo evitar tener haga lo que haga  es el Orgullo.
Me consume hasta límites espantosos.
No lo llevo nada bien, con cualquier acto me siento denigrada, lo controlo poco, no  ... me controla a mi.
 Dos veces en mi vida algo me ha parecido lo suficientemente importante en esta como para tragármelo, y creedme , me ha sangrado por dentro hacerlo aun así.
Cuando me quedo sola, cuando algo despierta a esta fiera bestia que me empuja a decir barbaridades y tengo que huir para no cagarla  es cuando me doy cuenta de que no sé como encerrarlo y no dejar que me consuma es cuando peor lo paso. Las lágrimas se me escapan, el llanto vuelve. Me siento tan insignificante cuando no controlo mi vida.
Lo llaman impotencia pero yo lo llamo estupidez.
A veces desearía que me dieran una cajita con vistas al cielo, quedarme sola y gritar todo lo que quisiera.
¿Como lo encierro? Odio ser orgullosa, odios ser tan orgullosa.
Dios mío a veces me miro al espejo y me odio. De verdad que odio lo que veo, en la entrada anterior describo que es bueno hablar y ser sinceros y en esta describo que cuando  lo hago en exceso está mal.
¿Si soy así, si no puedo controlarme como voy a ser capaz de ser feliz?

Reconozco que este blog es un desahogo,   muchas veces gracias a poder decir lo que he querido aquí he aguantado laganas de gritar.
No es que me compadezca, no es que crea que soy una pobrecita individua que  debería darse pena a si misma, me da rabia por que se como hacer y decir las cosas y sé lo que valgo, y no entiendo por que no puedo llevar las riendas de mi vida o mis actos a mis gusto siempre,soy autosuficiente y debería valerme para no sentirme menos que nadie. Cuando lo pienso me relajo, pero ahí está el,  cuando menos me lo espere me abofeteará la cara y me dirá JA, sigue soñando y vuelta a empezar.

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